24
junio
2021
¿SABÍAS QUE… SE FABRICA CEMENTO MÁS RESISTENTE Y ECOLÓGICO CON GRAFENO PROCEDENTE DEL CAUCHO DE LOS NEUMÁTICOS FUERA DE USO?
TNU explica con su campaña divulgativa «¿Sabías que…?” las innovadoras aplicaciones y las ventajas medioambientales que ofrece el reciclaje de los neumáticos fuera de uso.
De la mano de los últimos avances tecnológicos aplicados al reciclaje, el caucho procedente de neumáticos fuera de uso se reutiliza para la fabricación de una lista inacabable de productos de gran valor ecológico y enormes ventajas en términos ambientales y económicos. Dando una segunda vida a esta materia prima se reduce la generación de residuos y el uso de otros materiales en los sectores de la industria, la construcción, el deporte, la agricultura o la ganadería, que implican un ahorro de recursos, y de emisiones de CO2.
Una de las últimas innovaciones obtenidas mediante la investigación es la producción de un hormigón más ecológico a partir de grafeno procedente del caucho de los neumáticos fuera de uso. Científicos de la Universidad de Rice (EEUU) han desarrollado un proceso para convertir los desechos de los neumáticos usados en grafeno, que al mezclarlo con cemento se genera un hormigón menos costoso, más resistente y con menos impacto ambiental.
La investigación se basa en los avances anteriores del equipo en la fabricación de grafeno mediante un proceso llamado “calentamiento flash” Joule. Básicamente, se trata de usar una descarga de electricidad para sobrecalentar rápidamente casi cualquier fuente de carbono a unos 2.725 °C, convirtiéndola en virutas de grafeno. En concreto, se trata de una forma del material conocido como grafeno turboestrático, que tiene capas desalineadas que son más solubles que el grafeno producido mediante la exfoliación del grafito. Eso hace que sea más fácil de integrar en materiales compuestos.
El año pasado, el equipo de Rice demostró la técnica convirtiendo productos de desecho, como alimentos o plásticos en grafeno. El caucho resultó ser más desafiante para convertirse en grafeno, pero el laboratorio optimizó el proceso utilizando caucho de desecho pirolizado de neumáticos. La pirólisis consiste en quemar los neumáticos en un entorno con poco oxígeno, lo que genera un aceite muy útil para una serie de procesos industriales. Pero también produce un residuo de carbono sólido al que ha sido más difícil encontrarle una nueva vida.
Los investigadores de Rice descubrieron que este residuo de carbono derivado de los neumáticos era un gran candidato para producir grafeno. Cuando sometieron el material al calentamiento flash, alrededor del 70 % se convirtió en grafeno. A continuación, el equipo demostró un caso de uso particular para el nuevo material de grafeno: la producción de hormigón. Añadiendo un 0,1 % en peso al grafeno producido a partir de los neumáticos comprobaron que los cilindros de hormigón fabricados con este cemento mostraban una resistencia a la compresión aproximadamente un 30% mayor que el hormigón fabricado sin el aditivo de grafeno.
El hormigón reforzado con grafeno es una alternativa sostenible y ecológica, que permite reemplazar otros materiales tradicionalmente empleados para la construcción y en consecuencia ahorrar costes medioambientales, energéticos, y económicos, ya que según afirman los investigadores: “No sólo contribuye a evitar que los neumáticos fuera de uso acaben en los vertederos, sino que la resistencia extra del material final podría reducir la cantidad de hormigón necesaria en las estructuras. (…) El hormigón es el material que más se produce en el mundo, y su fabricación supone el 9% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono. Si podemos usar menos hormigón en nuestras carreteras, edificios y puentes, podemos eliminar parte de las emisiones desde el principio”.
La comunicación medioambiental tiene un papel fundamental como agente de concienciación. Desde TNU (Tratamiento Neumáticos Usados) somos conscientes de ello, y por ello, además de cumplir nuestras obligaciones al respecto de la gestión de los neumáticos fuera de uso, también fomentamos activamente el respeto y el compromiso con el entorno difundiendo todos aquellos proyectos que den a conocer las grandes posibilidades que ofrece el reciclaje y la reutilización de los neumáticos fuera de uso. En este sentido, a través de la campaña divulgativa «¿Sabías que…?” desde TNU reivindicamos las ventajas ecológicas, económicas y sociales que representa dar una segunda vida a los neumáticos fuera de uso para poder avanzar hacia un futuro más sostenible.
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04
junio
2021
5 FORMAS EN QUE TNU CONTRIBUYE AL MEDIO AMBIENTE Y A LA ECONOMÍA CIRCULAR
Los principales aportes de TNU al medio ambiente se resumen en estos 5 puntos
Elche, 4 de Junio de 2021 – Uno de los aspectos más importantes para frenar el cambio climático es el reciclaje. Cada año, cerca de 1.000 millones de neumáticos llegan al final de su vida útil en todo el mundo. Si estos terminan abandonados en la naturaleza su degradación puede tardar hasta mil años y generar un impacto nocivo en el medio ambiente. Sin embargo la buena noticia es que del neumático se aprovecha todo, y en la actualidad se investiga constantemente en nuevos proyectos de I+D+i aplicados a su reciclaje con el objetivo de recuperar sus materiales (caucho, fibra textil y acero) en búsqueda de nuevos usos. La reutilización retrasa la entrada de los neumáticos usados en el flujo de residuos contribuyendo al modelo económico circular.
Realizar una correcta gestión de los residuos, misión en la que participa TNU (Tratamiento Neumáticos Usados), no sólo se traduce en la reducción de desechos que se acumulan en la naturaleza, también se evita el daño medioambiental que supone su eliminación, además de un considerable ahorro de energía, agua y materias primas necesarias para su fabricación. Por este motivo, el papel de entidades sin ánimo de lucro como TNU, es fundamental, puesto que además de cumplir con sus obligaciones como Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), también fomenta la reutilización, reciclado y valorización de los neumáticos fuera de uso contribuyendo a la protección de nuestro entorno y a la biodiversidad. Por ello, con motivo del día mundial del medio ambiente que se celebra el 5 de Junio, TNU destaca los 5 aportes que supone el reciclaje de neumáticos usados para la preservación de nuestro ecosistema:
1. Se reducen las emisiones de CO2
TNU ha recogido, desde el inicio de su actividad, más de 783.718 toneladas de neumáticos usados, lo que supone el equivalente a dejar de emitir al medio ambiente más de 3.426 millones de toneladas de CO2, ahorrando más de 1.097 millones litros de petróleo y 91.694 millones de litros de agua*. Al reciclar los neumáticos reducimos el trabajo de extracción de materias primas, su elaboración y transporte, lo que conlleva una disminución importante del uso de la energía necesaria para llevar a cabo estos procesos. Al hacer menor consumo de energía generamos menos CO2 y reducimos el efecto invernadero, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
(*) Cálculos aproximados, extraídos del estudio «Análisis de la eficiencia medioambiental del recauchutado de neumáticos» de la Cátedra para la Investigación y Formación sobre neumáticos reciclados de la Universidad Miguel Hernández. Se consideran que todos los neumáticos fuera de uso recogidos por TNU, son de turismo, de la medida 195/65R15, cuyo peso es de 7’5 Kg, que por cada neumático renovado se dejan de emitir 32’8 Kg de CO2 y se dejan de consumir 10,5 litros de petróleo por unidad.
2. Se preserva la Capa de Ozono
La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares. Esta capa se extiende a lo largo de toda la estratosfera y tiene una importancia fundamental para la vida en el planeta, ya que las moléculas de ozono actúan como escudo de la peligrosa radiación ultravioleta. Los principales causantes de la reducción del ozono eran los clorofluorocarbonos (CFCs), presentes sobre todo en sprays, sistemas de refrigeración y aires acondicionados. Se ha demostrado que la quema de neumáticos abandonados descarga grandes cantidades de estas sustancias tóxicas al aire libre, generando daños fatales en la capa de ozono. En un incendio de neumáticos se liberan sustancias como mercurio, plomo o dióxido de carbono y todas ellas muy contaminantes. Esta emisión de gases, conocida como “humo negro” representa un peligro para la naturaleza, ya que contribuye a la alteración del equilibrio atmosférico y al deterioro de la capa de ozono. Pero no sólo eso, las cenizas que arrastra el aire a otras tierras colindantes pueden provocar su infertilidad, y si llueve, el agua contaminada de hollín puede filtrarse al subsuelo y ensuciar acuíferos. En este sentido, la correcta gestión, tratamiento y reciclado de los neumáticos fuera de uso es fundamental para combatir la crisis ecológica, y frenar el debilitamiento de la capa de ozono.
3. Se evita la contaminación del suelo
La contaminación del suelo es una amenaza global especialmente grave en regiones como Europa, Eurasia, Asia y África del Norte, como revela la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este organismo internacional asegura también que la degradación intensa o moderada afecta ya a un tercio del suelo mundial, y su recuperación es tan lenta que se necesitarían 1.000 años para crear 1 centímetro de capa cultivable superficial. Y es que la salud de la superficie terrestre amenaza el bienestar de 3.200 millones de personas en el mundo. La contaminación química por residuos es una de las causas más habituales de la contaminación del suelo. Lamentablemente, muchas veces el destino de los neumáticos fuera de uso es acumularlos en vertederos o abandonarlos en la naturaleza. Al degradarse, sus componentes tóxicos son liberados poco a poco en el suelo, pudiendo causar esterilidad del suelo y alterar su actividad biológica y química.
4. Se ahorra agua, un bien limitado
El agua resulta fundamental para la vida no sólo para el consumo humano, sino también de todos los seres vivos del planeta. El 70% del planeta es agua, al igual que nuestro cuerpo, que también está compuesto en un 70% por agua. Una de las consecuencias más evidentes del cambio climático es que cada vez llueve menos en determinadas zonas o que se sequen algunos ríos, por lo que ya no podemos considerar que el agua sea un bien ilimitado. La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial. Además, no todo el agua que existe en el planeta es apta para el consumo humano por eso, actualmente todos los esfuerzos que se inviertan en ahorrar agua o proteger los recursos hídricos son indispensables para para mantener el equilibrio del ecosistema. En este sentido, a través del reciclado de neumáticos, se ahorran millones de litros de agua, ya que se reduce en gran medida el uso de este recurso. En términos prácticos, para fabricar un neumático nuevo se necesitan 1.950 litros de agua y sólo 878 litros para un neumático renovado, es decir se ahorra un 45% de agua.
5. Se contribuye a la conservación de los bosques El principal componente del neumático es el caucho, ya sea natural y sintético, siendo casi la mitad de su peso. La fabricación de neumáticos concentra un gran porcentaje de la industria del caucho, constituyendo el 60% de su producción anual. Se podría pensar que al contrario que el caucho sintético, el consumo de caucho natural es inocuo para el medio ambiente, sin embargo esto no es así. El caucho natural se extrae a partir del árbol Hevea Brasiliensis y su explotación intensiva ha favorecido la perdida de biodiversidad y de bosques tropicales. Por este motivo a día de hoy el caucho natural abarca sólo el 30% del mercado, el resto lo ocupan los cauchos sintéticos. Sin embargo, a pesar de este porcentaje se siguen talando selvas para su producción. Por tanto, haciendo un consumo responsable de este material y su conveniente reutilización y reciclado, ahorramos una cantidad importante de recursos naturales y contribuimos a conservar los bosques, los llamados pulmones del planeta.
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